Sergi Enrich controla el balón durante el partido en El Sadar

SD Eibar: El Sadar frena las aspiraciones armeras

13/03/2017 23:45 |0

El Eibar se adelantó con un gol de Kike García, pero Kodro estableció un empate poco útil para los dos

El Eibar dejó escapar el tren que le volviera a acercar a la estación donde se reparten los billetes europeos. Tras dos partidos sin ganar ante rivales que estaban por encima en la tabla, los armeros sacaron todo su arsenal para acabar con un rival enganchado al respirador artificial pero que se resiste a despedirse de esta Liga. Tuvieron el enchufe en su mano para dejarle sin aire, sin vida a la que agarrarse después de que Kike García marcara a los pocos segundos de haber saltado al campo. Pero como todos los animales heridos que luchan por sobrevivir, los rojillos se revolvieron, tiraron de las pocas fuerzas que les quedan, de ese orgullo que produce vestir esa camiseta, y apoyados por una afición que tampoco se rinde fabricaron una jugada de equipo que evitó que el Eibar les sentenciara. Es un empate valdío para ellos, porque puntito a puntito el camino les conduce a Segunda, y también es poco productivo para los azulgranas, que se quedan ya a ocho puntos de la sexta plaza que ocupa la Real. Si algo enseñó el rival es que la esperanza es lo último que se debe perder.

Ficha técnica

  • 1Osasuna

    Sirigu; Aitor Buñuel, Oier, Vujadinovic, Fuentes (Oriol Riera, m.82); Raoul Loé, Causic (Fran Mérida, m.63); Sergio León (Clerc, m.74), Roberto Torres, Jaime; y Kenan.

  • 1Eibar

    Yoel; Capa, Ramis, Lejeune, Arbilla; Escalante, Dani García (Rivera, m.83); Pedro León, Adrián (Kike García, m.71), Inui (Peña, m.63); y Sergi Enrich.

goles

0-1, m.72: Kike García. 1-1, m.79: Kenan

árbitro

Jaime Latre (Comité Aragonés). Mostró tarjeta amarilla a Fuentes (m.42), Roberto Torres (m.48), Jaime (m.82) y Loé (m.89), de Osasuna, y a Dani García (m.70), Arbilla (m.81), Capa (m.84) y Ramis (m.89), del Eibar.

incidencias

Partido de la vigésima séptima jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio El Sadar ante 11.262 espectadores. Los jugadores locales lucieron en sus camisetas el símbolo femenino y los apellidos maternos por el Día Internacional de la Mujer de la pasada semana.

Era la quinta vez que armeros y rojillos se veían esta temporada tras el amistoso de pretemporada, los dos choques de la eliminatoria y los compromisos ligueros y, aunque puede parecer que ya no cabían secretos entre ellos, lo cierto es que los avatares de la Liga han provocado un importante cambio de fisonomía en el equipo navarro. Ya no está Enrique Martín Monreal, el que les subió a Primera, ni tampoco Joaquín Caparrós, el que le sustituyó poco después del único triunfo que Osasuna logró en Ipurua. Pero el verdadero botón de muestra de la gran transformación sufrida por el equipo pamplonés es que solo tres de los que los que partieron como titulares en el cuadro rojillo jugaron de inicio en la remontada en Eibar, Oier Sanjurjo y, curiosamente, los dos que anotaron los tantos de la victoria (2-3), Sergio León, que se apuntó un doblete, y Roberto Torres, que firmó el gol del triunfo definitivo.

En las filas azulgranas también repitieron solo seis, pero los jugadores que puso en liza Mendilibar vienen siendo tan habituales que son considerados como los integrantes del once de gala del técnico de Zaldibar. Quería tener a los mejores para afrontar un choque cargado de peligro para los azulgranas, que dejando a un lado aquella dolorosa derrota sufrida en el derbi de la primera vuelta, sabían que los navarros iban a vender muy caros los puntos. Aunque muchos, incluidos sus directivos, no les conceden ninguna esperanza, ante el Eibar y frente a su público se iban a dejar la vida.

mendilibarEntrenador del Eibar

«Hemos estado totalmente desconocidos»

Duelo entre Inui y Sirigu

Por eso, el equipo eibarrés debía mostrar su versión más seria, su lado más autoritario y dotar al juego de la intensidad y la velocidad que le faltaron ante el Real Madrid. El Sadar suele provocar cierto miedo escénico entre los que lo visitan, pero ése no fue el caso del Eibar, al menos durante la primera mitad. Desde el principio tomó el mando, ensanchó el campo y liderado por un Inui especialmente motivado, fue acumulando ocasiones una tras otra.

Pero si se llegó al descanso con el 0-0 inicial no fue tanto por la falta de acierto, porque tanto los buenos disparos que el japonés realizó desde fuera del área, como un envenenado remate cruzado de Sergi Enrich a centro de Capa, fueron entre los tres palos. Lo que evitó que el conjunto azulgrana se marchara a tomar un respiro con el partido resuelto fue el festival de reflejos que ofreció bajo palos un Sirigu que lo repelió todo. Por parar, el italiano detuvo hasta un centro chut de Arbilla nada más arrancar el choque que habría sorprendido a más de uno.

Hasta tres veces probó buscó el nipón la portería local con tres remates, secos, fuertes y bien colocados, pero en las tres tentativas se encontró con el único osasunista que fue capaz de frenar a los armeros en los primeros 45 minutos. Y es que al margen de un centro de Jaime que Arbilla cortó a los nueve minutos de juego, los de Petar Vasiljevic acusaron la pesada carga de la mochila que portan sobre sus espaldas.

Con el arranque de la segunda mitad, dio la impresión de que los locales habían dejado las piedras en el vestuario para lanzarse de cabeza al río. Una contra iniciada por Jaime habilitó a un siempre peligroso Sergio León, que no pudo culminarla como él tiende a hacerlo porque Capa le molestó lo suficiente, pero esta acción animó a los jugadores y también a la afición osasunista, que comenzó a soñar con el segundo triunfo de la campaña ante el mismo rival que le permitió conquistar la primera.

El Eibar trató de seguir teniendo más presencia en el área rojilla, y en una de sus llegadas Inui terminó por frustrarse después de que su cuarto disparo a puerta, que sí había superado a Sirigu, fuera despejado bajo palos por Oier. El japonés arrojó la toalla y Mendi le sustituyó por Rubén Peña.

Esa acción espoleó a los de casa, que en diez minutos pusieron cerco a la meta armera con acciones tan claras como un disparo mordido de Roberto Torres que se marchó fuera por poco, o una llegada de Sergio León que Lejeune desbarató arañándole la pelota desde el suelo cuando ya se disponía a encarar a Yoel.

Salida providencial

El técnico armero movió ficha y su apuesta por dar salida a Kike García resultó providencial. El conquense, que llevaba nueve jornadas fuera del equipo tras sufrir una fisura de peroné precisamente en El Sadar en la ida de los octavos de la Copa a principios de enero, estaba donde tenía que estar para rematar a gol un balón que le regaló Capa y volver así por la puerta grande.

Lo que parecía imposible ya estaba hecho y quedaban 18 minutos más lo que prolongara el árbitro para regresar a la senda del triunfo, pero Osasuna solo necesitó siete para hilvanar una buena jugada que Kenan Kodro remachó casi bajo la línea de gol.

Y todavía pudo ser peor, porque de no ser por Yoel, que realizó dos espectaculares intervenciones a sendos testarazos de Loé y Oriol Riera, el Eibar se habría vuelto de vacío de un partido en el que pudo golear en la primera mitad.

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